16 dic. 2009


El duelo es algo que todos sufrimos pero se presenta de distinta forma en cada uno.
No es sólo la muerte lo que sentimos. Es la vida. Es la pérdida. Es el cambio.
Y cuando nos preguntamos porqué generalmente tiene que apestar tanto, porqué tiene que doler demasiado, lo que recordamos es que que todo puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
Así es como sobrevives. Cuando duele tanto que no puedes respirar, así es como sobrevives.
Recordando que llegará un día, de alguna forma, por más imposible que parezca, en el que no te sentirás de esta manera. En el que no dolerá tanto.
El duelo le llega a cada uno en su propio tiempo, en su propia forma.
Así que lo mejor que podemos hacer, lo mejor que uno puede hacer, es tratar de ser sinceros.
Lo realmente peor de todo, la peor parte del duelo es que no puedes controlarlo.
Lo mejor que podemos hacer es intentar es dejarnos sentirlo cuando llega…
Y dejarlo ir cuando podamos…
Lo realmente peor de todo es que en el minuto en el que pensaste que ya lo has pasado, empieza todo de nuevo…
Y siempre, cada vez, te quita la respiración…
Hay cinco etapas en el duelo. Lucen diferentes en cada uno de nosotros pero son siempre cinco.
Negación.
Ira.
Negociación.
Depresión.
Aceptación.