16 may. 2010

Testamento

Si muriésemos viejos,

mírame tú morir,

con la ternura

con que sueles mirarme

cuando me crees absorto

(a hurtadillas).

A quien quiera quemarlo

déjale mi cadáver:

tú da fin

a la vida que hicimos;

calienta mi recuerdo

y muere

grácilmente

cuando quieras.

girodet

RAMÓN BUENAVENTURA

GIRODET