29 nov. 2014

De botas y moralejas.

Siempre pensábamos, mi amiga Ita y yo, que para cuando volviéramos a Venecia nos compraríamos unas botas de agua, de las de toda la vida, ahora que vuelven a estar de moda por aquello de que todo vuelve y lo hortera de ayer es trending hoy; exactamente iguales a las que llevabamos en nuestra infancia.

Era nostalgía.

Ahora, ni Venecia ni amiga.

Pero hoy he pensado que sigue habiendo charcos.

Y las botas me miraban desde la vitrina.

Conclusión, no dejes para mañana....

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